Desde 2025, RPM cuenta con una sede propia. Además de ser el lugar de trabajo del equipo de RPM, este espacio —situado en la Ciudad Vieja de A Coruña— es el escenario donde diseñamos un programa de prácticas íntimas y prácticas de comensalidad para construir juntas nuestra propia idea de comunidad. Un lugar en el que artistas y una ciudadanía sensible puedan reconocerse, formando parte de experiencias singulares en torno al campo de las artes vivas. Además, el espacio también funciona como lugar de acogida para distintas residencias de trabajo a lo largo del año.